La cámara en la que se produce la ignición está en el centro de todo esto – LLNL

En la National Ignition Facility (NIF) del Lawrence Livermore National Laboratory han conseguido reproducir la ignición de una reacción de fusión nuclear que habían obtenido en diciembre de 2022, lo que confirma que el método utilizado entonces funciona y es reproducible. En esta ocasión incluso han obtenido un mayor balance positivo de energía: en diciembre sacaron 0,4 megajulios (MJ) más de energía de los que metieron para producir la ignición y ahora han obtenido un extra de 1,1 MJ.

Claro que el pero –y es un gran pero– está en que se necesitan entre 300 y 400 megajulios para cargar los 192 láseres que provocan la ignición, con lo que el balance del experimento es enormemente negativo desde el punto de vista de producción de energía.

Esos láseres se utilizan para golpear el «pellet» de combustible, formado por deuterio y tritio con el tamaño aproximado de un grano de maíz, con los rayos X producidos al impactar con los láseres en las paredes del contenedor en el que estaba el «pellet».

En cualquier caso, como ya dije en diciembre, el resultado es positivo en el sentido de que reafirma que es posible obtener más energía de la que se mete en una reacción de fusión nuclear propiamente dicha. Y además parece que en efecto en la NIF por fin han conseguido delimitar los parámetros necesarios para producir la ignición de forma fiable y repetible, algo que que laboratorios de todo el mundo llevan décadas probando.

Así que es otro paso adelante más para poder convertir eso en un reactor nuclear de fusión en el futuro. Pero en un futuro aún, como poco, a décadas de nuestro presente, me temo.

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