Esta mañana a las 9:00, hora peninsular española (UTC +2) un cohete Larga Marcha 2C despegaba del cosmódromo de Sichang para poner en órbita el observatorio franco-chino de explosiones de rayos gamma SVOM. Lo dejó en una órbita circular de 625 km de altitud. Eso sí, lo de los lanzamientos sobre tierra en China sigue teniendo la «emoción» de la lotería de la caída de las primeras etapas.

Impresión artística de SVOM en órbita – CNES/CNSA

SVOM, de Space Variable Objects Monitor, Monitor de objetos espaciales variables, monta cuatro instrumentos para observar las explosiones de rayos gamma (GRB):

El telescopio ECLAIRs, que permitirá la detección autónoma de estallidos de rayos gamma casi en tiempo real. Su campo de visión es de 89° cuadrados y sus sensores detectan emisiones entre los 4 y lo 250 keV.
El telescopio MXT, Microchannel X-ray Telescope, Telescopio de rayos X de microcanales, que tiene un campo de visión de 1,1° cuadrados, y el telescopio VT, Visible Telescope. El observatorio apuntará ambos hacia los GRB detectados por ECLAIRs para obtener observaciones más detalladas de su posición y emisiones.
El Gamma-ray Burst Monitor (GRM), Monitor de GRB, que si bien no obtendrá imágenes será utilizado para pasar avisos a observatorios terrestres de la detección de los GRB.

Se espera que ECLAIRs detecte unos 200 GRB de todo tipo durante los 3 años de vida nominal de la misión.

SVOM con gente para dar una idea de su tamaño, que es de 2,5×2,8 metros, con un peso de 950 kilos – CNES/CNSA

Estudiar los GRB nos permitirá ampliar nuestros conocimientos sobre el universo joven. Y es que hasta ahora todos los GRB que hemos detectado han tenido lugar a distancias enormes: el más cercano del que tengamos constancia sucedió a 130 millones de años luz de nosotros.

La misión está en Twitter como @SVOM_mission.

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